Peña Trevinca y Las Médulas

Vigo – Peña Trevinca – Las Médulas (Sábado 11 de enero 2014)

Pues acaba de comenzar el año y, como siempre, uno se hace unos propósitos que espera cumplir. Yo no quiero faltar a esa sacramental demanda anual y también envié mi carta a los Reyes de los deseos. Así, hoy, segundo sábado del año, me levanto ufano con el fin de dar el primer paso para cubrir los objetivos marcados: dejar de fumar, apuntarme a un gimnasio, aprender inglés y hacer kilómetros en moto. Me lleva dos segundos establecer el orden de prioridades, así que, me pongo las botas, cojo el casco y me voy para el garaje. Los otros propósitos bien pueden quedar para el 2015… o el 16, no son urgentes ni necesarios.

Todavía no eran las ocho de la mañana cuando ya tenía la cabeza dentro del casco dispuesto a hacer kilómetros, hacia dónde todavía no lo había decidido, solamente sé que viviendo donde vivo sólo tengo tres puntos cardinales hacia donde apuntar los focos.

No subía en moto desde el año pasado (hacía dos semanas) y mis anquilosadas caderas me recuerdan lo alto que es este vehículo. Y se me enciende la bombillita de la imaginación: moto alta – sitio alto. ¿Y si voy a la cumbre más alta de Galicia? Consulto el GPS y me indica que por carreteras normales Peña Trevinca está a 246 kms., pero como me conozco, probablemente pasaré de los 300.

Introduzco la llave, le doy al contacto y suena un whatsapp, qué cosa, nunca me había pasado. Es mi amigo Suso Triumph (por supuesto se apellida de otra forma pero así lo tengo yo en mi agenda de contactos) que me dice para salir a dar una vuelta en moto. Le explico mi plan y se apunta a acompañarme hasta la mitad del recorrido, pues tiene comida familiar. Como es buen chico, lo acojo con agrado y le perdono que sólo me acompañe unas pocas horas.

A las 8,15 salimos de la Plaza de España con la intención de abandonar la autovía en la primera salida y seguir por la carretera nacional hasta Ribadavia. La niebla era tan espesa que no vimos la salida, por lo que continuamos por la autovía hasta ese pueblo. De allí a Carballino, A Barrela y llegamos a Os Peares.

 

Peares, existe, como Teruel, pero no sé cómo describirlo. No es un pueblo feo, ni tampoco atractivo, pero no es un pueblo como los demás, más bien es un capricho de la naturaleza y una demostración de la estupidez humana. Quiso Dios que en ese punto el caudaloso río Sil se juntara con el ancho Miño y, ya puestos, que también desembocara ahí el río Bubal, poco conocido pero que también lleva su agua. Y como el hombre siempre tuvo empeño -y sigue teniéndolo- en dividir el mundo en parcelitas, utilizó estos ríos como lindes para no perder tiempo clavando estacas y mojones. Fue así como este núcleo urbano quedó cortado en gajos perteneciendo a dos provincias, cuatro ayuntamientos, tres partidos judiciales y dos diócesis. Casi se puede decir que cada calle tiene su alcalde, su juez y su cura. Y por si no estuviera demasiado troceado, una vía férrea se encarga de darle otro tajo. Un galimatías. En plan jocoso los 300 vecinos de Peares hablan así de su pueblo: “Cuando un asno rebuzna en el puente sobre el río Sil puede escucharse en cuatro ayuntamientos, tres parroquias, tres partidos judiciales, cuatro puestos de la Guardia Civil y dos provincias”.

 

Vista aérea del puente de ferrocarril sobre el Miño. También se aprecian la carretera nueva y la vieja que van hacia Monforte de Lemos.

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEste es Suso sobre el puente del río Bubal en Peares. Cada rueda en un ayuntamiento diferente.

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa vía férrea por el medio del pueblo

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl puente azul está sobre el Miño y el del fondo está sobre el Sil

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAmbos puentes están sobre diferentes ríos, y la foto está tomada desde la desembocadura del tercer río.

 

De Peares salen dos carreteras hacia Monforte de Lemos, una buena (N-120) y otra mala (N-120a). Esa vocal en la nomenclatura de la carretera nos parecía un grito de clemencia pidiendo que no la abandonáramos, así que por ahí nos fuimos.

Afortunadamente apenas tiene tráfico porque es ratonera y estrecha y malamente se cruzarían dos Vespas, pero muy bonita, con ese encanto que tienen las cosas viejas. Va siguiendo el curso del Miño hasta llegar a Ferreira de Pantón.

 

Ferreira de PantónLo más llamativo de Ferreira de Pantón es un monasterio de monjas de clausura.

 

 

Ferreira de Pantón (1)Hay referencias de este monasterio desde el año 1175, pero fue reconstruido en el siglo XV. Fue el único monasterio gallego que quedó en manos de la Iglesia cuando la desamortización de Mendizábal.

 

 

Ferreira de Pantón (2)Por dar un toque culto a este blog, diré que lo habitan monjes cistercienses, pero yo soy incapaz de distinguir ninguna orden religiosa. El interior es visitable.

 

Y continuamos la N-120a hasta entrar en el centro de Monforte de Lemos. Para viajar sin prisas, no hay nada como las carreteras antiguas, pues te muestra los pueblos por dentro.

Tiene Monforte de Lemos una población de 20.000 habitantes y mucha historia que contar. Su apogeo está en la Edad Media en la que el Conde de Lemos construyó un castillo en un cerro desde el que dominaba sus vastos territorios.

 

 

Monforte (1)De aquel castillo sólo queda en pie la torre del homenaje, pues el resto fue demolido con la revuelta de los Irmandiños. Lo que se ve al lado de la torre es el monasterio de San Vicente de Pino y el Palacio de los Condes de Lemos, hoy reconvertido en el Parador de Monforte.

 

 

Monforte (2)Pero el edificio más emblemático de la ciudad es el Colegio de los Escolapios. Tiene una fachada de 110 metros y su estilo recuerda mucho al Escorial.

 

 

Monforte (4)Lo comenzaron los Jesuitas en el año 1593 y lo finalizaron los Escolapios tres siglos después. Hoy en día es un colegio y pertenece a la Casa de Alba.

 

 

Monforte (3)Hay visitas guiadas por el interior, donde se pueden apreciar cuadros de El Greco en su pinacoteca. Una de las obras más singulares de este colegio son estas escaleras. Sus peldaños (de 1200 kgs cada uno) sólo se sujetan en la pared sin tener ningún otro apoyo. Su forma y construcción es motivo de estudio en la carrera de arquitectura.

 

 

Monforte (6)Y este es otro edificio singular de Monforte. Está en el libro Guinnes como el edificio más estrecho del mundo.

 

 

MonforteEl río Cabe atraviesa la ciudad de una forma pausada, lo cual es aprovechada para esparcimiento.

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERASaliendo de Monforte nos encontramos este bonito puente para el ferrocarril que atraviesa un remanso del río. Esta ruta en tren es muy bonita porque los raíles siguen el curso de los Cañones del Sil.

 

Y aquí me despido de Suso que se vuelve para Vigo.

 

Para ir a Peña Trevinca sigo la N-120 camino de Ponferrada. Esta carretera es una delicia para la moto: buen asfalto, curvas con radios homogéneos, bonitos paisajes, ancha… Está en la lista de mis carreteras favoritas.

El trayecto a recorrer es de 70 kms. hasta llegar a O Barco de Valdeorras que, con sus 14.000 habitantes, es -con mucha diferencia- el mayor barco del mundo, a pesar de estar en una provincia sin mar. Este pueblo es la capital de la pizarra gallega.

Un poquito antes de llegar a O Barco, me detengo en el arcén para hacer una foto al túnel de Montefurado. Y como no hay túnel sin historia, ésta es la siguiente: llegado aquí el río Sil, se daba de bruces contra una enorme montaña de roca que le obligaba a dar un rodeo formando un meandro de dos kilómetros y medio. Los romanos, tan astutos como avariciosos, pensaron que en fondo del río habría pepitas de oro y si desviaban el curso del río podrían buscarlas sin mojarse los pies. Buscaron unos miles de esclavos y horadaron la montaña para que las aguas siguieran rectas y así desecar el río para extraer el oro.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERACien metros de largo por 20 de alto es lo que mide el túnel que hicieron en el Siglo I los romanos para dejar seco 2,5 kms del río Sil.

 

Desde O Barco se toma una hermosa carretera hacia Sobradelo, en donde me encuentro este bonito puente.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEs del siglo XVI. El arco principal ha sido reconstruido porque lo ordenó derribar el cura para que no pasaran los franceses durante la Guerra de la Independencia. O eso cuentan.

 

Y desde aquí comienza una preciosa carretera que me lleva a la estación de montaña de Peña Trevinca. Buen asfalto, buenas vistas, bonitas curvas y bonito frío. Son 28 kms muy empinados. 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMuchas explotaciones de pizarra a los lados de la carretera, a pesar de que los niños ya no estudian en pizarras (como hice yo) sino en tablets.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAY coroné la cima. Si os fijáis bien veréis que la rueda delantera está en Castilla-León y la trasera en Galicia.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPeña Trevinca (2120 mts.) es uno de esos picos que se ve al fondo. La “raya” que divide Galicia de León pasa justo por la cumbre. Intenté llegar lo más cerca posible. Circulé unos dos kms por una pista de tierra pero un nevero me dijo que diera la vuelta.

 

Y me dije yo a mí mismo: ya que tienes un pie en León, ¿por qué no vas hasta Las Médulas? Y dicho y hecho. Hay una pista que va desde la estación de esquí de Peña Trevinca hasta Las Médulas, pero como había un 115% de probabilidades de que me perdiera, opté por bajar a Sobradelo y hacerlo por la carretera.

 

Supongo que todo el mundo habrá oído hablar de Las Médulas, pero os hago un breve resumen y acompaño unas fotos. 

 

No me preguntéis cómo, pero los romanos sabían que bajo esas montañas había oro. Y para allí mandaron a miles de esclavos a cavar la montaña durante dos siglos, que se dice pronto. Intenté averiguar cuánto oro sacaron, pero las cantidades son tan contradictorias que simplemente diré que sacaron mucho oro. Lo más sorprendente de esta explotación minera es la forma de “reventar” la montaña. Utilizaron un método llamado “ruina montiun” que consistía en explotar la montaña, pero como no se había inventado la dinamita utilizaban agua como explosivo. El método es tan ingenioso como laborioso. Cavaban numerosos túneles bajo las montañas pero no les daban salida, como si fuera un hormiguero, y desde lejanas montañas que estaban a mucha más altura hacían unos canales hasta esos túneles ciegos. La fuerza del agua comprimía el aire del interior de los túneles haciendo explotar la montaña y dejando el oro al alcance de la mano.

 

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Si vais por allí, acordaos de llevar calzado cómodo pues el recorrido más corto mide cuatro kms. Recomendable ir con un guía que vaya explicando lo que vamos viendo, si no, corremos el riesgo de llevar una decepción al no ver nada más que montañas rotas.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERADeclarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERACuatro kilómetros con las botas y ropa de moto no se lo recomiendo a nadie.

 

Y ahora os dejo unas fotos en las que sobran los comentarios.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Y acabada la visita, me abrigué bien y de vuelta para casa. Eran las siete de la tarde y la temperatura rondaba los 5º y todavía me faltaban 275 kms. para la ducha. En Orense paré a tomar un cafecito y un sandwich para entrar en calor. Con la de termas que hay en esta ciudad no entiendo por qué no ponen calefacción radiante por las calles. Menudo frío. A las 23.00 aparqué la moto en el garaje y no me quité el casco ni los guantes hasta llevar media hora bajo la ducha con el agua a 80º.

 

Han sido 650 kms de pura vida.

 

Y si queréis más, aquí os dejo un vídeo

Volver a: INICIO o RUTAS

Anuncios

8 pensamientos en “Peña Trevinca y Las Médulas

  1. Lo peor tiene que ser el regreso.

    Me parece estupendo que hagas propósitos de enmienda para el año nuevo, pero… ¿ir al gimnasio?… ¿de verdad? ¡¡¿IR AL GIMNASIO?!!. ¡Joder…!

    P.D.: Creo que las monjas cistercienses son una monjas que hacen malabarismos, se suben a los trapecios y doman leones; pero no me hagas mucho caso, no estoy muy seguro.

  2. Buena salida para un día de invierno. Me encantan las rutas que haces, las crónicas y las fotos………..lástima que estés tan lejos.

    • Gracias Jomadi. Esto produce un triple placer. Primero hacerlas, después escribirlas y tercero, saber que hay gente que me las lee y le gustan. Intentaré seguir así, e incluso procuraré mejorarlas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s